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Entrevista con R. Correa en Radio Nacional de Venezuela sobre Yasuní
Martes 21 de Octubre de 2008 05:18
Radio Nacional de Venezuela - Telesur - 20/10/2008
Presidente, su gobierno anunció la posibiidad de emitir bonos, para evitar la explotación del campo ITT, situado en la reserva del Yasuní, justamente en la amazonía ecuatoriana. ¿Cómo avanza esta innovadora propuesta y cuáles son los alcances?
-RC:
Ha nacido una iniciativa totalemente nueva, si así se puede decir, fue un proceso de error corrección, hubiéramos querido ir más rápido, estamos haciendo camino al andar. Se trata de la propuesta al mundo, dejar una de las reservas más grandes, cerca de mil millones de barriles de petróleo que tenemos en una zona de alta biodiversidad y ecológicamente muy sensible que se llama el Parque Nacional del Yasuní. Dejar ese petróleo represado, lo cual significaría ingentes cantidades que dejamos de obtener los ecuatorianos, pero con una compensación de parte del resto del planeta por la contaminación evitada, etcétera. Estos son principios económicos y ambientales muy lógicos, compensar aquél que genera medio ambiente. Entonces estamos examinando la posibilidad de hacer bonos, como los bonos post Quioto que ya va a aprobar la Unión Europea.

  La Unión Europea tiene normas ambientales muy rigurosas, es decir, si una empresa genera 10 toneladas métricas de CO2 por año, tiene que comprar bonos para poder contaminar, bonos que le den ese permiso, bonos correspondientes a 10 toneladas métricas de CO2. ¿De dónde salen esos bonos?, de por ejemplo la hidroeléctrica que se hizo, que evitó que se utilicen más termoeléctricas, genera medio ambiente, entonces se le da los 10 bonos a esa empresa que generó medio ambiente, y esa empresa se lo puede vender a la empresa consumidora del medio ambiente, es un mercado de bonos en base a la regulación europea.
Kioto daba una compensación a los países que deforestaban, pero esa era una política totalmente equivocada, porque en el caso del Ecuador, la mejor estrategia era deforestar y no nos dan nada por tener bosque. Deforestemos, volvamos a sembrar, ahí sí nos dan algo, ¿me explico?

La etapa post Kioto, los bonos de segunda generación lo que dicen es: demos bonos por evitar la deforestación, por deforestación evitada.

Nosotros lo que estamos proponiendo es ir un poquito más allá, en el mismo concepto, en la misma dirección, dar bonos por contaminación evitada. Si logramos que se acepte nuestra propuesta en la Unión Europea, podríamos vender los bonos, es decir, sería contaminación evitada. Sin sacar el petróleo, evitamos la quema de hidrocarburos y he ahí una gran contaminación evitada a nivel de países y a nivel mundial. Entonces, esa es nuestra propuesta y estamos diseñando los bonos llamados Certificado de Garantía del Yasuní (CGY), y va a ir una misión a Europa para proponer que se acepte también como bonos, para poder otras empresas contaminar los bonos que va a emitir el Estado ecuatoriano.

Entonces tenemos mucha esperanza, y de resultar esta iniciativa, se tratarían miles de millones de dólares y de una nueva etapa para el país, donde pasamos de un país petrolero a un país vendedor de servicios, en este caso vendedor de servicios ambientales.

Presidente, pero esa propuesta usted la hizo al inicio de su gobierno. ¿Ha recibido alguna respuesta de la comunidad internacional?
-RC:
Muchas buenas intenciones pero pocas concreciones. También es cierto que no habíamos concretado los instrumentos financieros, dimos vueltas, primero pensamos sacar los bonos verdes, después que nos presten un capital, no pagábamos intereses y el momento en el que se explotaba el petóleo, teníamos que devolver el capital con intereses, o sea, dimos vueltas durante varios meses, buscando los mejores mecanismos, hasta que hemos logrado concretar estos certificados de garantía del Yasuní, donde insisto, si acepta Europa, esos bonos servirían para empresas contaminadoras; nos compran los bonos y con eso tienen cupo para contaminar en Europa, para generar CO2, etcétera.

Y la garantía de esos bonos del petróleo, si empezamos a sacar el petóleo del Yasuní, ese petróleo enseguida es incautado porque sirven como garantía para respaldar esos certificados, que lo que indican es, nosotros no vamos a explotar petóleo, vamos a generar medio ambiente, pero si rompemos ese compromiso, se incauta el petróleo que trataríamos de explotar en el supuesto no consentido de que se dé esa situación.

¿Podríamos decir que Ecuador está pensando en un modelo de desarrollo en una era post petrolera?
- RC:
Sí, por supuesto, ese es el gran desafío del país, ir hacia una economía post petrolera, todo el desarrollo basado en un recurso no renovable. En este caso, el petóleo no es un desarrollo sustentable, en algún rato se acaba el petróleo y estamos sacando una serie de iniciativas, de hecho nosotros estamos en un programa agresivo de reemplazar la generación eléctrica por parte de unidades térmicas por generación hidroeléctrica, eso nos permitirá también, emitir bonos que serán vendidos en el mercado europeo.

Estamos en el proceso de hacer guardabosques, muchas comunidades indígenas, afroecuatorianas, pagarles para que no corten el bosque, eso nos pone en el marco de post Quioto, los nuevos bonos que compensan la deforestación evitada. Y con lo del Yasuní, vamos incluso un paso más allá en el mundo entero, o sea estaríamos liderando esto, es decir, no sólo compensar deforestación evitada, sino generar contaminación evitada; y es parte de esa estrategia de pasar de una economía extractiva petrolera, a una economía de venta de servicios post petrolera.

En este momento que vive el mundo, parece inevitable pensar en el ambiente, en la sostenibilidad ¿Por qué otros gobiernos no hicieron eso?
-RC:
Porque no les era rentable a muchos gobiernos, por ejemplo Estados Unidos no ha firmado Quioto, China es un país tremendamente contaminante, pero tarde o temprano por la presión mundial, pero también por la necesidad de supervivencia. Tenemos un sólo planeta donde habitamos todos, o nos ponemos de acuerdo o todos salimos perjudicados, tendrán que acogerse a Quioto, a estos nuevos marcos institucionales, tendrán que imponer regulaciones ambientales mucho más fuertes, y los grandes beneficiados seremos los países del tercer mundo, que no tenemos ese nivel de contaminación y por el contrario, somos generadores de bienes ambientales, sobre todo los países de la cuenca amazónica. Y eso significaría una gran transferencia de recursos, del primer mundo al tercer mundo, sobre todo estos países de la cuenca amazónica como mencioné.
 

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