| Ecuador levantó respaldo en el mayor evento ecologista de Gran Bretaña. |
| Miércoles 13 de Agosto de 2008 17:00 | |||
|
El proyecto de nueva constitución ecuatoriana, la “Iniciativa Yasuní” y la demanda contra la Chevron - Texaco atrajeron la atención de cientos de activistas. Este fin de semana concluyó el mayor encuentro de ambientalistas de Gran Bretaña, el Campamento sobre el Campo Climático, con cerca de 3000 activistas que durante 10 días acamparon en las cercanías de la planta de carbón en Kingsnorth, la más grande del país, para deliberar sobre las amenazas medio ambiente y a su vez protestar de manera simbólica contra las politicas ambientales del gobierno británico.Por primera vez este evento dedicó una jornada a Latinoamérica, a través de talleres y eventos culturales, donde destacaron el Ecuador y Bolivia, esta última celebrando su día nacional con danzas tradicionales. El activista ecuatoriano Fidel Narváez, del Movimiento Ecuador en el Reino Unido y de la APDH, presentó las propuestas de la nueva constitución ecuatoriana en materia ambiental, las mismas que causaron la admiración y el aplauso de los ambientalistas. Ecuador tendrá la primera constitución en el mundo que se propone establecer derechos a la naturaleza, al considerarla como un “sujeto” y no como un “objeto”. El proyecto ecuatoriano además, entre otras cosas, prohíbe los productos trangenicos; declara al agua como un derecho humano inalienable; protege a la propiedad intelectual de los derivados de los productos nativos y orienta el modelo económico hacia la soberanía alimentaria. Fidel Narváez difundió además la multimillonaria demanda que comunidades ecuatorianas llevan frente a la transnacional “Chevron – Texaco”, por haber causado una catástrofe ambiental de proporciones dantescas y en la que por primera vez una trasnacional deberá someterse a la jurisdicción de un país en desarrollo. La mayor impresión sin embargo causó la presentación de la llamada Iniciativa Yasuní, en la que el Ecuador plantea dejar bajo tierra sus mayores reservas petroleras, localizadas en el parque nacional Yasuní, catalogado a su vez como uno de los lugares con mayor biodiversidad del planeta y en el que habitan comunidades indígenas al borde de la extinción. Narváez explicó como Ecuador propone al mundo preservar intacto este ecosistema, a cambio de que la comunidad internacional contribuya a cubrir parte de los potenciales ingresos que el país dejaría de percibir al no explotar el subsuelo. Por primera vez un país petrolero lanza una propuesta similar para combatir el calentamiento global y que constituiría un primer paso de transición a una economía post-petrolera. La nueva constitución ecuatoriana deberá ser aprobada en referéndum el 28 de Septiembre. El juicio contra la Chevron Texaco entró en su recta final y está en manos de las cortes ecuatorianas. La iniciativa Yasuní sin embargo es aún una incógnita que no depende tanto del entusiasmo de los ambientalistas alrededor del mundo, sino del compromiso del la comunidad internacional, y, sobre todo, de la firmeza y seriedad del gobierno ecuatoriano para poder hacerla realidad. Sitios relacionados:
|
