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La hora . El modelo económico ITT-Yasuní, propuesto por el gobierno
ecuatoriano al mundo, ha comenzado a despertar el interés
internacional. Así lo descubrieron los miembros de un equipo negociador
que estuvieron hace poco en Europa y Norteamérica promoviendo la
propuesta.
El grupo regresó la semana pasada con los
siguientes resultados: cuatro países -España, Noruega, Alemania e
Italia-, tendrían planes de canjear de deuda a favor del proyecto.
El gobierno de España, a través del Programa de las Naciones Unidas
para el Desarrollo (PNUD), habría destinado los primeros cuatro
millones de dólares para conformar el fondo fiduciario.
También
encontraron que hay tres organismos internacionales relacionados con el
ambiente: Wallace, Mott y Amazon Watch, que estudian el modelo para
decidir algún tipo de apoyo.
Además otros cinco países: Bolivia,
Brasil, Nigeria, Surinam y Taiwán estarían interesados en recibir
asesoría de Ecuador para establecer proyectos similares.
Lucía Gallardo, asesora del Ministerio de Relaciones
Exteriores, Comercio e Integración, informó que el estudio de
prefactibilidad del proyecto concluirá en noviembre; y, en enero
comenzará la campaña de difusión y negociación internacional.
Gallardo
agregó que la propuesta ecuatoriana le ofrece a los países
industrializados la oportunidad de reducir las emisiones de carbono y
contribuir con la conservación de una de las regiones con mayor
biodiversidad del mundo.
La iniciativa
La
iniciativa fue presentada el cinco de junio pasado y propone mantener
el petróleo bajo tierra, en el sector oriental del Parque Nacional
Yasuní- Campo ITT (Ishpingo, Tambococha, Tiputini), para evitar la
liberación de grandes cantidades de CO2 a la atmósfera.
Lenin
Moreno, vicepresidente de la República, manifestó que la iniciativa es
pionera en la historia de un país petrolero, que busca una compensación
internacional que alcance al menos el 50 por ciento de lo que se
percibiría en caso de explotar la reserva (mil millones de barriles), a
cambio de mejorar las condiciones ambientales del planeta.
La
propuesta busca la creación de un Fondo Fiduciario Ambiental
(Yasuní-ITT) dirigido al desarrollo de las alternativas que eviten la
explotación petrolera y los impactos del cambio climático.
Este fondo que sería de 360 millones de dólares al año, puede ser financiado a través de:
- Canjes de deuda, que es lo que quieren hacer hasta ahora cuatro países.
- Donaciones de gobierno a gobierno.
- Aportes de ONGs vinculadas a los derechos humanos y conservación; y,
- Colocación en el mercado internacional de certificados de crudo no explotado.
Lucía Gallardo agregó que los recursos del fideicomiso servirían
para diversificar las fuentes de energía, promover nuevos recursos
energéticos utilizando las fuentes solares, eólicas, geotérmicas; las
que tienen el potencial de reducir emisiones de carbono.
Los
recursos que se obtengan se destinarán también al desarrollo de
capacidades e inversiones en eco-turismo y para la aplicación de una
agenda de reparación integral de daños ambientales, que incluye salud,
educación y remediación ambiental.
Interés de Italia
Mientras
tanto, la canciller María Fernanda Espinosa, dijo que durante su visita
a Italia conversó con el canciller Ferreti, quien mostró el interés de
su gobierno para apoyar el proyecto del ITT.
En ese sentido,
manifestó que la viceministra de Relaciones Exteriores del Área de
Cooperación al Desarrollo del Gobierno Italiano, Patricia Santinelli,
visitará el Ecuador en enero para delinear el apoyo que dará su país al
proyecto para mantener el petróleo del Yasuní en tierra.
Ecologistas ven contradicciones
Si
bien apoyan el “modelo ITT”, los ecologistas están en contra de una
decisión adoptada la semana anterior: la entrega de la licencia
ambiental a la compañía Petrobras para que opere el bloque 31; es
decir, junto al ITT.
Esperanza Martínez, de Acción Ecológica,
aseguró que esa empresa ha estafado al Estado en el bloque 18 y que no
ha sido expulsada del país, como lo fue la Occidental.
"Ahora se
le entrega la licencia ambiental en un Parque Nacional y territorio de
pueblos en aislamiento voluntario, que cuentan con medidas cautelares",
manifestó.
De Kyoto a Quito
Del 14
al 20 de noviembre se realizará en el campo ITT-Yasuní el “Encuentro de
discusión del Plan de Desarrollo Plurianual 2007-2011” para discutir la
valoración de las reservas de petróleo de ITT y de los servicios
ecosistémicos del área y su aporte a la comunidad mundial.
El
propósito será profundizar en el modelo Yasuní-ITT como la iniciativa
que permitirá al Ecuador sentar las bases para la transición del país
hacia una economía sostenible, manifestó Lucía Gallardo, asesora del
Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio e Integración.
El
taller reunirá a ministerios, académicos y teóricos internacionales y
nacionales, inversionistas, representantes de la industria de energías
alternativas y de proyectos ecoturísticos que apuesten por este nuevo
modelo del desarrollo.
El campo
Las características
- El parque Yasuní es una reserva ecológica amazónica de 980 mil hectáreas de bosque húmedo.
- Los bosques albergan cuatro mil especies de plantas, 173 especies de mamíferos y 610 especies de aves.
- En
una sola hectárea del Yasuní existen casi tantas especies de árboles y
arbustos como de árboles nativos en toda América del Norte (estimados
en 680 especies).
- El bosque protege cerca del 40 por ciento de todas las especies de mamíferos de la cuenca del Amazonas.
- El
Yasuní es considerado como una de las zonas con mayor biodiversidad. En
1989 fue declarada por la UNESCO Reserva Mundial de la Biosfera.
- El
dos de febrero de 1999 se declara Zona Intangible de conservación
vedada a perpetuidad a todo tipo de actividad extractiva y fue
declarada “Refugio de Vida del Pleistoceno”.
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