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El Comercio , Entrevista con Lenin Moreno. Vicepresidente de la República
¿Cuál es la motivación del Gobierno para apostar por la moratoria petrolera en el bloque Ishpingo-Tambococha-Tiputini (ITT)?
El
apostar a un futuro de conservación, en el cual nuestros hijos puedan
disfrutar de esta naturaleza maravillosa. Las alertas que nos dan el
calentamiento global y las muertes por olas de calor o frío,
sunamis... hicieron que el Gobierno asuma como propia una
responsabilidad que debe ser compartida por todo el planeta: impedir
que 400 millones de toneladas de CO2 vayan al ambiente.
Pero
Ecuador con un alto índice de pobreza, con muchas necesidades en
educación, salud... ¿está en condiciones de tal sacrificio?
Esa
es la idea, que un país con necesidades dé su aporte y sea un emblema,
que su idea se multiplique en el mundo para que todos asuman la
responsabilidad. Pero no será todo, pues Ecuador dejaría de percibir
el 50 por ciento de esos recursos si es que la comunidad internacional
aporta el otro 50 por ciento.
Si la responsabilidad de Ecuador en el calentamiento global es insignificante, ¿por qué tiene que sacrificarse?
Precisamente
por eso, qué hermoso que la iniciativa surja de un país que no tiene
una responsabilidad tan grande como la de las grandes potencias.
¿Ecuador debe morirse de hambre en beneficio del resto de la humanidad?
Todo
lo contrario. En primer lugar estamos hablando de sacrificar solo el
50 por ciento. Luego, Ecuador es un país muy rico. Además, los recursos
que se reciban serán invertidos en obras de desarrollo social y de
conservación. Esta última es un activo poderoso para otro tipo de
fuentes de desarrollo como el ecoturismo.
¿No resulta una gran responsabilidad toda vez que la mira del planeta está la propuesta pionera de Ecuador?
Sí,
allí está la responsabilidad de ser los primeros. El presidente Rafael
Correa acogió la propuesta de Alberto Acosta y decidió delegar al
Vicepresidente para que la lidere a favor de este pedazo de paraíso
que Dios se olvidó de arrebatarnos en el Génesis.
¿Se mantiene la propuesta inicial y, en síntesis, en qué consiste la misma?
La
idea es dejar el petróleo del ITT bajo tierra. Para eso la comunidad
internacional deberá asumir el 50 por ciento de los 3 500 millones de
dólares (costo aproximado al momento) que recibiría el país por
explotarlo.
¿Cómo logra un plan coherente para que esos 1 750 millones de dólares entren al aparato productivo del país?
Los
1 750 millones de dólares se garantizarán con un primer fideicomiso que
permitirá, en caso de fracaso, la devolución total de los recursos. Y
si se concreta, un segundo fideicomiso asegurará a este y a los
futuros gobiernos la inversión en obra social y de conservación. Y si
es posible, que un buen porcentaje se invierta en la región Amazónica.
¿Qué
se hará para compensar la inversión extranjera que dejará de entrar al
país y las plazas de empleo que se dejarán de generar?
Precisamente,
la contraparte es el desarrollo social y sostenible que también generan
fuentes de empleo y generan riqueza humana y ambiental. Nosotros
estamos tratando de salvar al ser humano.
¿Qué
mecanismo garantizará la sostenibilidad de la propuesta, para evitar
que llegue otro gobierno y decida explotar el crudo del ITT?
El
fideicomiso será el mecanismo. Este deberá llevar una cláusula bien
clara que garantice los recursos de los aportantes locales e
internacionales.
¿Cómo se captará el apoyo económico internacional?
La
Secretaría Técnica prepara los mecanismos: titularización, recolección
de los aportes en línea... El Estado debe garantizar una seguridad
jurídica. Además, comercializaremos en equipo el proyecto ante los
potenciales aportantes y nombraremos embajadores de la Vida a
personalidades, para que vendan la idea.
¿Qué alcances concretos hay hasta el momento?
Hemos
recibido señales importantes de países como Suiza y Noruega. Hay todo
un esfuerzo en España. La Coordinadora de la Cooperación Alemana ya se
contactó con nosotros. Hay que aterrizar ofertas como la de que el
ciudadano europeo dé sus impuestos a esta causa; y la intención del
Banco Mundial y del BID para condonar deudas. Ciertos gobiernos
canjearían deuda con obras como escuelas, hospitales...
El
Yasuní es considerado un gran laboratorio por su biodiversidad, ¿cómo
evitar que luego se exijan derechos sobre el Parque, por ejemplo,
para estudios genéticos?
No. Tendrá que ser una
decisión en conjunto de utilizar alguno de los elementos biológicos
genéticos de la Amazonia en beneficio de la propia humanidad. Por
ejemplo, si allí se encuentran curas para el sida, cáncer..., pero de
ninguna otra manera. El Yasuní deber ser intangible. Hay un montón de
luchas adicionales.
¿Será suficiente el año de plazo que se impuso el propio Gobierno?
Esperaremos concretarlo antes de ese plazo.
¿Será un fracaso si no se consigue lo esperado?
No, porque toda lucha siempre es una primera semilla para lo que venga luego.
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